"Aquella excitación sobrenatural, magnífica, de reconocer un alma gemela en otra persona, de abrirle delicadamente los pétalos a una amistad. Un amigo nuevo era un tesoro, un camino, un descubrimiento, una aventura compartida. ¿Lo sigue siendo? ¿Lo tenemos presente? Yo, sí."
(“Perdonen que no me levante” de Maruja Torres, El País, 21-03-2010)
Anteriormente había comenzado con este mismo pedacito de artículo, pero un buen amigo mío lo leyó, y me dijo que si lo había escrito en el baño. Claro! De eso se trata esta entrada, de tus “queridos” amigos, aquellos los que te dicen la verdad aunque escueza no? Así que mal que me pesó, le tuve que dar la razón, pues no había escrito todo lo que quería sobre la amistad.
El susodicho artículo, es sólo una pequeña parte, el completo es maravilloso, lo que pasa que justo éste venía a colación a una conversación mantenida un día con este mismo amigo que me puso a caldo.
El tema que tratábamos era cómo darse cuenta de quiénes son los verdaderos amigos, pues por diferencia de edad entre él y yo tenemos diferentes puntos de vista y muy distintas experiencias. Yo pienso que cuando se es más joven confías en todo el mundo y piensas que la gente que conoces cuando viajas, cuando estudias, pues se convierten en tus “amigos” de por vida. Luego nos damos cuenta de que perdemos el contacto o incluso olvidamos sus nombres...
Por ello debemos de apercibir que los verdaderos amigos los encontramos en las situaciones adversas. Es muy fácil pasarlo bien los unos y los otros, ir de fiesta, divertirse, etc., pero cuando tienes un problema por insignificante que sea, a la persona que vas a buscar para contárselo, va a ser la persona con la que realmente te encuentras a gusto, la que sabes que te entiende, la que te va a decir la verdad mal que te pese, la que te hará reflexionar sobre tu punto de vista, y a la que finalmente agradecerás los consejos prestados. Los amigos son las personas con las que ríes, pero también con las que lloras, y por las que sufres.
Pero con todo y con esto, llegar a saber todo esto de una persona...pues es bastante difícil no? En este punto tampoco andábamos muy de acuerdo. Yo le decía que con el paso del tiempo (hablo como una abuela!!jajaja) pues empiezas a reconocer ciertos gestos o expresiones, tonos de voz, miradas....que denotan si mienten, qué es lo que realmente quieren, o qué tipo de personas son. A todo esto yo le llamo leer entre líneas. Simplemente hay que practicar y por supuesto, observar mucho, mucho. Pero indudablemente, el método más utilizado es el de “prueba y error”, porque si no hiciésemos eso, si desconfiásemos de todos los que nos rodean, viviríamos una gran mentira.
Es arriesgado, es verdad. El hecho de confiar en gente que pensamos que es de una manera, y resulta ser de otra, nos lleva a las decepciones, y a veces hasta al dolor, pero como dice Maruja Torres también es un descubrimiento, una aventura, y como toda “aventura” tiene su lado bueno, y su lado malo.