Las despedidas siempre duelen, aun cuando haga tiempo que se ansíen.
Pues la verdad es que es sí, sin lugar a dudas...Ya es hora de volver, me quedan 48h escasas en Londres, y aunque al principio lo pase regulín, pues el final esta resultando bastante grato.
He conseguido mi objetivo, que era desenvolverme en inglés. Me llevo muchos y buenos recuerdos, amigos, experiencia y experiencias... Supongo que es dificil definir en pocas palabras, tiene que ver mucho con los sentimientos, con las sensaciones...hay que experimentarlo...
Cómo explicar la sensación de vacio que te dejan las personas, que sabes que tal vez no vayas a volver a ver jamás? Cómo agradecerles lo que te han aportado, los ratos de risas que has compartido con ellos, las confidencias, las penas...al fin y al cabo, ellos se convierten en tu familia cuando estás de vagabundo por el mundo...es un lazo, que creo y espero que nunca se rompa, porque las distancias son barreras imaginarias que sólo uno se pone. El alma vuela libre, y va donde quiere. Dejemos pues a nuestra alma viajar y que vaya con quien quiera no?
Lo que sí tengo claro, es que me ha servido para redireccionar mi vida, encauzarla tal vez, y por supuesto quitarme la espinita que tenía de ir al extranjero a trabajar y aprender inglés...
Ha faltado algo? supongo que sí, siempre nos falta o sobra algo...pero es estúpido hablar de lo que pudo haber sido y no fue. Me quedo con lo que he conseguido, he guardado muchas, y muy buenas, cosas en la maleta esta vez...
P.D.: no me he podido resistir a escribir esta frase que he encontrado.
No se ponga triste ante una despedida. Una despedida es necesaria para volver a reencontrarse. Y un reencuentro, después de un momento o después de toda una vida, es algo inevitable si somos amigos de verdad