En definitiva, tooooooda la vida decidiendo y nadie nos enseña a cómo tomar la mejor decisión para cada cosa...También es cierto, que quién nos iba a enseñar a tremenda labor? Antes teníamos la asignatura de Filosofía, y pese a que yo la tenía una cierta manía porque no me gustaba estudiarla, sí me gustaba el hecho de que te hacía pensar, por lo menos a mí, claro!!
El hecho es que no hay nada reglado sobre el tema. Hay veces que la decisión es sencilla, pues es cuestión de gustos, me gusta un color u otro, un tipo de comida u otra...Pero cuando la decisión es complicada e implica un cambio radical en nuestras vidas, o en la vida de la gente que nos rodea...cómo saber si tomamos la mejor decisión?
Acabo de encontrar esta frase tan cierta...y no es que me den comisión por hacerle propaganda, ha surgido así...el caso es que es de Paulo Coelho...
Todos los días Dios nos da un momento en que es posible cambiar todo lo que nos hace infelices. El instante mágico es el momento en que un sí o un no pueden cambiar toda nuestra existencia.
Paulo Coelho (1947-?) Escritor brasileño.
Lo de Dios se puede omitir, claro está, eso depende de cada uno (otra decisión más), pero el resto de la frase es tan cierta como la vida misma, o no?
Para reflexionar un poco sobre el tema, me voy a centrar en tres frases que he visto sobre el tema, y que son contradictorias entre sí (también he visto otra de Paulo Coelho, pero alguien puede pensar que soy una fanática...).
Cuando la situación es adversa y la esperanza poca, las determinaciones drásticas son las más seguras.
Tito Livio (59 AC-64 AC) Historiador romano.
Evitad las decisiones desesperadas; pasará el día más tenebroso si tenéis valor para vivir hasta el día siguiente.
William Cowper (1731-1800) Poeta británico.
El hombre que pretende verlo todo con claridad antes de decidir nunca decide.
Henry F. Amiel (1821-1881) Escritor suizo.
Todas llevan un poco de razón no? Todo depende del momento, del tipo de decisión, y del tiempo que se tenga para tomarla.
de ahí, que la primera sea muy buena en ocasiones de vida o muerte por ejemplo, hay que tomar una decisión drástica, pues se toma y punto, luego ya veremos qué pasa...
La segunda está bien para gente que lo ve todo negro, y no ve solución a nada.Tal vez sean esos los que más necesiten reflexionar sobre qué o qué no hacer. Lo que sí tengo claro, es que no se pueden tomar decisiones cuando el río está revuelto. Es preferible dejar pasar un tiempo, y cuando las aguas vuelvan a su cauce, se pone uno a pensar...y claro que se ven las cosas de otra manera, ¡¡si lo sabré yo!!
Y la última sobran las explicaciones. ¿Qué vida sería la de aquel que vive pensando en cómo vivir? Puesno sería vida, se quedaría sólo en un pensamiento...
Mi lema: prefiero arrepentirme de lo que he hecho, y no de lo que no he hecho.
Es importante "pensar" en tomar una decisión, pero es mucho más importante "tomarla".
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